28 noviembre 2006

LOS CINCO CABALLOS DEL APOCALIPSIS DE PEDRO CASTRO

Apocalipsis, último libro de la Biblia, de carácter claramente profético, atribuido por la mayoría a san Juan (el evangelista) y otros, los menos, al propio Jesucristo. En todo caso, el Apocalípsis narra con todo lujo de detalles, el fin de una era y el comienzo de otra; la muerte y la resurrección; el presente y el futuro. Así las cosas, Getafe puede tener protagonista de su propio Apocalípsis. Y más concretamente, del apocalipsis del actual regidor socialista Pedro Castro, quien tiene que enfrentarse con 5 caballos de guerra, negros como la noche sin luna y poderosos como nunca.

El primer caballo al que ha de enfrentarse el alcalde D. Pedro es a su rival D. José Luis. Ya lo hemos dicho en otras ocasiones, D. José Luis está crecido, exultante, con datos en su cajonera que le dicen que, por primera vez en la historia, tiene reales y ciertas posibilidades de alcanzar el sillón de la planta segunda del Ayuntamiento. Es un caballo difícil de pelear, porque tira fuerte a través de las nuevas tecnologías, del ámbito de la Comunicación que conoce bien, de la unión de su propio grupo, de la fortaleza que le da no ser responsable de nada y vigía de todo cuanto ocurre; y, sobre todo, del férreo apoyo que tiene de la dirección de su partido y la apuesta personal de la presidenta Dña. Esperanza por conseguir la plaza de Getafe.

Es un caballo en el que nadie confiaba pero que ha demostrado ser tan fiero como inteligente, con una estrategia tal que, sin disponer de todo el aparato mediático público del Ayuntamiento, ha llegado, calado y convencido a muchos estratos de la sociedad getafense. La Información de D. José Luis ha ido, en todo momento, por delante de la de su rival. Sin ser candidato presentó su propia campaña de pseudocandidato, por lo que lleva en la calle vendiéndose meses, consiguiendo el apoyo vecinal. Ha sabido tantear y pulsar la realidad social y ganarse adeptos y, sobre todo, desencantados con los 23 años de gobierno castrista; hasta el punto de hacer girar su campaña en esta realidad: 20 años son demasiados. Lo que resulta simpático y atractivo para muchos getafenses; incluyendo los dudosos de votar y a quién.

Es un caballo difícil para el veterano D.Pedro, porque en esta sociedad, era o momento de la comunicación, dentro de una sociedad sin valores donde lo que prima es la juventud frente a la experiencia de la senectud, donde prima la rapidez de la máquina frente a la experiencia de la maestría, donde prima la información digital frente al trasnochado papel, D. José Luis le saca mucha ventaja. D. Pedro es el líder nato de muchos getafenses, de ciertas edades avanzadas que ven en Getafe un pueblo grande; pero no es referente para la mayoría de votantes, más jóvenes, con otras mentalidades, que ven en Getafe una ciudad grande. Así mismo, la imagen de veterano socialista no vende tanto como la del joven político con proyectos e ideas nuevas y por cumplir. Ya lo hemos dicho, D. José Luis frente a otro rival más joven tendría menos posibilidades. Pero la batalla está planteada así.

Otro Caballo negro contra el que se enfrenta D. Pedro es su propia agrupación. El PSOE getafense está tan dividido como familias lo componen; que son legión. Cada pelota, arrimado, adlátere y amigote se acerca a un lidercillo concreto del partido, habiendo distintos de estos, con su corte de seguidores, la unión es imposible.

D. Pedro, además, se ha pasado la candidatura echando tierra sobre sus seguros delfines: D. David y D. Francisco, y no ha tenido la valentía de ofrecerle la oportunidad al otro D. David, su hijo; quien en justicia la merecía. Las presiones del partido han podido más que la mano de hierro que aún enfunda D. Pedro. Todos dicen que él gobierna unilateralmente a la Agrupación, pero la realidad es otra. D. Pedro tiene tantas puertas abiertas, tantas manos pidiendo, tantos favores que dar y pagar, tantos amigotes y chupaculos a los que atender, que no tiene ni tiempo ni fuerzas para dirigir el partido.

D. Pedro viene de la vieja guardia socialista, cuando aún eran de izquierdas y se llamaban camaradas. En esta formulación pseudo soviética, D. Pedro organizaba, ordenaba y mandaba sin problemas el Aparato del partido local. Hoy, sin esta filosofía, la capitanía es mucho más difícil, porque no existe Aparato, sino manos tendidas y trueques constantes. D. Pedro sufre una infección grave desde siempre: no se fía de nadie, no confía en nadie, por lo que nunca ha permitido que ninguno de sus camaradas o compañeros (depende del año) osara hacerle sombra. Por eso ha quemado a varios posibles excelentes candidatos quienes, a su sombra paternalista, han visto difuminarse y disolverse sus expectativas de encabezar la lista electoral.

Un nuevo caballo de guerra, más oscuro aún es la propia ciudad. Hasta hace poco, 4 o 5 años, D. Pedro dominaba la ciudad, su pueblo, lo pateaba a diario y se mezclaba con sus gentes, se hacía notar y conocer. Lo vivía. Por esto, una parte importante del Pueblo le conocía y apoyaba. Como sucede con el rey D. Juan Carlos, España no es monárquica, sino juancarlista, bueno el que lo sea, porque cada día hay menos apoyo a la Corona; y menos que habrá. Pero ahora Getafe no es castrista. Por el propio orgullo del alcalde (y los intereses de sus amigos, los NoEticos) Getafe ha crecido gigantescamente, excesivamente, de forma que D. Pedro es un gran desconocido para la mayoría de la población (votantes) Pero lo peor de este Caballo apocalíptico no está ahí, sino en que su ciudad se ha revelado, su ciudad ya no le apoya, su ciudad le protesta y contesta, su ciudad se ha cansado de promesas incumplidas y partidismo por doquier. Y ahora Getafe no va a votar a D. Pedro sino a su partido, el PSOE de ZP; pero esto lo dejamos para otro Caballo.

El cuarto Caballo, oscuro y silencioso, es el ladrillismo getafense y los amigos NoEticos de D. Pedro, los que entran y pululan por el Ayuntamiento como si fuera su cortijo, sin pasar por controles de seguridad y entrando en los despachos que gustan sin más. El urbanismo es el peor de los caballos porque trae consigo desconfianza, descontrol, lucha política, prebendas, presuntos delitos y entrevistas con los fiscales. ¡Cuidado!, no nos referimos al urbanismo de la concejalía que dirige D. Francisco, claramente distinto del que dirigía otro D. Francisco ahora metido a ladrillero. El actual concejal de urbanismo ha conseguido lo que nadie esperaba, por lo que nadie hubiera apostado un céntimo: expropiar a los ladrilleros poderosos, hacer una auténtica política de suelo desde la izquierda.

Pero en este Caballo nos referimos al otro urbanismo, al que tiene periódicos y equipos de fútbol, al que controla miles de metros de suelo y especula con ellos, al que va a llevar a D. Pedro frente al fiscal para aclarar qué ha pasado en la ciudad durante tantos años. Imagínense la escena, en plena campaña electoral, un alcalde acudiendo a declarar ante la fiscalía, sacando al aire trapos sucios, escenas impúdicas y faltas de toda ética, amistades más que peligrosas, venenosas. En plena campaña electoral ante una ciudad poco entregada y muy díscola.

El último Caballo negro es su propio partido, el PSOE que está configurando el duo cómico de la política española: ZP y D. Pepiño. Un PSOE que, como diría D. Alfonso, no lo reconoce ni la madre que lo parió. Un PSOE que entrega el Estado de Derecho a los etarras, que se reúne con los asesinos, mientras estos les queman las Casas del Pueblo. Un PSOE que machaca a los camaradas-compañeros que no comparten las ideas de D. Pepiño, como la familia Mújica, Dña. Rosa, D. Fernando hijo de D. Nicolás. Un PSOE que tiene una guerra fraticida abierta en Asturias por no permitir la discrepancia y la democracia interna. Un PSOE que tiene otra batalla en Ibiza por imponer desde Ferraz candidatos, pasándose a la militancia por el arco de sus genitales. Un PSOE que entrega Madrid al peor alcalde de su historia, D. Alberto el faraón de las zanjas, poniendo a un tal D. Miguel. Un PSOE que mantiene a D. Rafael, el Insulso, quien tiene como segunda a Dña. Ruht, esposa del presunto instigador del escándalo de Cienpozuelos (que huele a Filesa que tira para atrás) Un PSOE que ha finiquitado a dos grandes de la política española, al presidente extremeño, baluarte socialista, y al ex ministro de Defensa, D. José, que llorará al ver como su sucesor en la Mancha pierde el territorio que él mantuvo socialista durante décadas.

Este, y mucho más que omitimos, es el PSOE que arrastra D. Pedro, el PSOE que la gente va a votar o no. Un PSOE-PSM que se ha visto ignorado, apabullado, menospreciado, vilipendiado por el inventor de la memez mayor del reino: la Alianza de Civilizaciones; el amigo de los mismos que quieren asesinar al Papa Benito. Un figura donde los haya que ha reeditado el Tripartito, que quiere legalizar a ETA-Batasuna, que tiene como prioridad máxima en Galicia grabar las lápidas en galego... A éste PSOE va a mirar la mayoría de los getafenses cuando en mayo 2007 vayan a depositar su voto a las urnas.

5 Caballos de guerra, negros como la noche, oscuros como alma demoníaca, cinco corceles que cabalgan hacia el fin de una era.

D. Pedro tendrá que hacerles frente solo, sólo con su espada, porque cuando vuelva la vista atrás se encontrará con la triste realidad: la soledad del líder, la soledad del desconfiado, la soledad del que ha personificado otras realidades. La soledad del que no ha sabido ver lo obvio, porque algunos de los que le acompañan no quieren que lo vea.

La soledad.

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